El derecho a la protesta tomó particular fuerza el día de ayer, pero a diferencia de otras oportunidades, quienes alzaron su voz no fueron los llamados "escuálidos alborotadores", sino trabajadores públicos que se confiesan seguidores del chavismo, aunque cada vez vean menos real la materialización de la "revolución bonita".
Despedidos y mal pagados se sienten los trabajadores de la Corporación de Servicios del Distrito Capital. Por eso protestaron frente al Palacio de Miraflores la mañana de este miércoles para denunciar que desde 2010 se han ejecutado más de 500 despidos injustificados.



