Los pelotones de la Guardia Nacional que resguardaban la sede de Corpoelec dispersaron con bombas lacrimógenas la protesta que un nutrido grupo de neoespartanos protagonizó frente a la sede de esa empresa, rechazando el aumento del racionamiento.
La manifestación logró rebasar los cordones formados por los castrenses y llegó hasta los portones para reclamar la presencia de Angel Bermúdez, gerente regional de la empresa, para que respondiera por los reiterados apagones.
